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Evolución del racismo y la xenofobia en España
Evolución del racismo y la xenofobia en España

Un informe del Observatorio del Racismo y la Xenofobia advierte acerca del repunte de actitudes discriminatorias hacia los extranjeros que viven en España.

Sabemos que la crisis económica ha hecho mella en la situación económica, la capacidad de ahorro y la situación laboral de millones de españoles. Ahora también se sabe que la misma crisis ha afectado a algo más intangible pero necesario para llevar adelante una buena convivencia: la capacidad de tolerancia. La última entrega del informe anual del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe) destaca que casi ocho de cada diez españoles creen que en España viven demasiados inmigrantes, mientras que el 36% se muestra reacio hacia el fenómeno inmigratorio.

El informe, denominado <i>Evolución del racismo y la xenofobia en España 2010</i>, revela un cóctel de desinformaciones y prejuicios de la realidad de la población extranjera que reside en España. Entre las primeras destacan consideraciones como que los inmigrantes reciben del Estado más de lo que aportan (lo cree el 25% de los encuestados), que abusan de la gratuidad del sistema de salud o que son los extranjeros quienes quitan puestos de trabajo a los españoles.

A partir de esta radiografía desajustada de la realidad surgen prejuicios y actitudes de intolerancia, como la que indica que los españoles deberían tener prioridad ante el sistema sanitario (44%) o ante un puesto de trabajo (64%). Lo significativo es que el aumento máximo en este último apartado lo protagonizan jóvenes españoles menores de treinta años, es decir, uno de los colectivos más afectados por el aumento del desempleo en nuestro país.

Es en relación con la situación laboral donde se producen las opiniones más extremas. Por ejemplo, cuatro de cada diez encuestados mantiene que un extranjero que pase a ser parado de larga duración debería ser expulsado del país, mientras casi el 70% opina lo mismo de un extranjero que cometiera “cualquier” delito.

Amigos pero no inquilinos

Por su parte, en el apartado cultural se suceden distintas consideraciones. El informe revela un empate “técnico” entre quienes piensan que los extranjeros deberían mantener en España “solo aquellos aspectos de su cultura y costumbres que no molesten al resto de españoles” (50%) y quienes opinan que la inmigración enriquece la cultura española (45%).

En cuanto al trato personal entre extranjeros y españoles, se observa un aumento de las relaciones de amistad entre unos y otros, al tiempo que desciende la valoración de las relaciones vecinales, que pasan de un 74% de aceptación al 59% en dos años. En este sentido, la relación entre extranjeros y españoles que menos aceptación tiene es la del alquiler de una vivienda propia a inmigrantes (inferior al 50% de aceptación).

El informe destaca también como valor positivo la nula o escasa aceptación de los partidos políticos de ideología racista o xenófoba. No obstante, destaca el llamativo descenso en la opinión “totalmente contraria” a las agresiones racistas, que baja del 71 al 59%.

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